ESCENARIOS POST-ELECCIÓN DEL 24 DE
NOVIEMBRE
Chrístopher Gambini
Miembro de la Asociacion Ceicp
Después
de las elecciones de regidores del 24 de noviembre y conocidos los resultados
se ha producido un cambio en la correlación de fuerzas al interior del concejo
metropolitano que se veía venir dadas las encuestas previas y el considerable
número de listas que dividió al electorado limeño que se
inclinó por una agrupación política- tomando en cuenta el alto número de votos
nulos y blancos y el abstencionismo- y que plantea escenarios en la gestión
metropolitana de Susana Villarán en su último año de gestión.
El haber perdido la mayoría legal en el concejo metropolitano obliga a la alcaldesa
a tomar una actitud dialogante con las otras fuerzas políticas para agilizar
proyectos y ordenanzas en beneficio de los ciudadanos. De no lograrlo el costo
político la afectará aun más pero no solo a ella sino a todas las demás fuerzas
políticas, incluido el PPC por convertirse en la primera mayoría a partir de
enero de 2014.
Fuerza
Social dentro del concejo a perdido mucho espacio, al tener sólo ahora 3
regidores, pero al haber terminado la gran cantidad de trabajo
legislativo y representativo hace que en este año sea fundamental para tener
una actitud de defensa y vocería que deberán asumir los regidores restantes lo
que les permitirá tener mayor presencia política en un año electoral.
Al
haber aumentado su representación Somos Perú deberá cumplir un papel de
contrapeso político entre la oposición pepecista y la gestión progresista de
Villarán. El buen número de alcaldías distritales y la positiva comunicación
entre estas y la alcaldía metropolitana hace que no haya una actitud
polarizante y perjudicial para la gestión de las políticas en favor de los
cuidadanos.
El
PPC logró incrementar su número de regidores metropolitanos, pero no lo
suficiente para alcanzar la mayoría absoluta y deberá compensar el papel de
opositor político que desea asumir con mayor fuerza por la cercanía de la
elección de Noviembre y el de garantizar los acuerdos firmados después de la
revocatoria edil.
En
el plano político electoral el primer resultado lo obtuvo la suma de votos
blancos y viciados que superaron por estrecho margen al PPC que obtuvo la
primera votación, algo que los medios del Grupo El Comercio no van a difundir
adecuadamente, además del millón de ciudadanos que no fueron a votar lo que
demuestra el rechazo a esta elección y el desconocimento de su importancia por
la falta de difusión adecuada.
El
PPC obtuvo la primera votación con 22.71% de votos lo que lo colocó como
primera fuerza electoral- lo que no es novedad- por su permanente presencia en
Lima, su único bastión electoral a nivel nacional, pero que no le bastó para
imponerse en una elección ciertamente menor pero muy importante a nivel de
manejo político, ahora centrará sus esfuerzos por ganar la alcaldía el próximo
año algo que no logra por propio esfuerzo y con candidato propio desde hace 44
años.
Somos
Perú se ubicó en segundo lugar en la votación muy cerca del PPC lo que
demuestra el avance del partido en la ciudad al seguir ganando alcaldías
distritales y el buen recuerdo de la gestión de Alberto Andrade para un partido
joven es un resultado auspicioso comparado al del 2010 y reconocimiento a su
permanencia en el plano político.
El
caso de Siempre Unidos movimiento distrital es una muestra de su vocación
municipalista y el apoyo que ha ido teniendo en los últimos años, el Humanismo
obtiene la menor votación pero adquiere representación en la capital, el caso
de AP es interesante que con un 9% adquiere presencia dentro del concejo
municipal algo que no tenía y en el contexto del rechazo a los partidos
tradicionales muestra una cierta vigencia ajena a los grandes caudillos que ya
no tiene y en el caso de Perú Posible su 11% es auspicioso porque demuestra que
a pesar de ser un partido joven no es tan dependiente de su líder que
pasa por uno de sus peores momentos políticos y deja una incógnita sobre su
futuro en el sistema político.
Mención
aparte la tiene la lista oficialista de TD que obtuvo un 7.6% resultado
reducido pero nada despreciable en una ciudad conservadora como lo es Lima para
una lista que se estableció como izquierda y por los problemas tanto externos e
internos con los que tuvo que enfrentar, eso lo demuestra la histérica reacción
de Aldo Mariátegui quien se preocupa que a pesar de todo y de una mala campaña
la izquierda y Susana Villarán hayan obtenido más de 300 mil votos.
Finalmente
en este año 2014 se incrementará la relación e influencia entre la gestión
municipal y el desempeño concejal con las perspectivas políticas y electorales
de todos los grupos tanto del oficialismo como de la oposición edil, cada hecho
y cada medida pasarán factura con mayor medida en las urnas.