HACEMOS DE LA POLÍTICA UNA CIENCIA

domingo, 1 de septiembre de 2013

ESTABILIDAD, CAMBIO Y CRISIS DEL SISTEMA DE PARTIDOS EN EL PERÚ

ESTABILIDAD, CAMBIO Y CRISIS DEL SISTEMA DE PARTIDOS EN EL PERÚ
Diego Florez[1]
diegoflorezcama@ceicp
INTRODUCCIÓN

¿Son importantes los partidos políticos? ¿Es posible una democracia representativa sin partidos políticos? Los partidos políticos son indispensables para el sistema democrático. Para la democracia moderna el sistema de partidos constituye el centro de su funcionamiento. En donde la democracia representativa queda, de esta manera, definida como una democracia de partidos (Zovatto, 2006). Por tanto nuestro contexto nos obliga a adoptar una definición de partidos en  sentido amplio como: Cualquier grupo político que se presenta a elecciones y es capaz, por medio de las elecciones de colocar a representantes para cargos públicos (Sartori, 1976). Siguiendo a Mainwaring y Scully [2]quien sigue la versión de Sartori de partido político pero que le asigna una enmienda a esta definición otorgando como partidos aquellos quequisieranpresentar candidatos a las elecciones pero que no pudieran lograrlo. Estas definiciones nos permiten contemplar a los partidos políticos como verdaderas maquinas electorales, que se articulan bajo las elecciones a fin de buscar colocar representantes a cargos públicos.  Sin embargo si decidiésemos abordar la definición de partidos desde un sentido estricto, estamos obligados a buscar en los partidos políticos lo siguiente: 1) Una ideología que busque articular a sus militantes. 2) Un programa de gobierno representativo. 3) Una estructura partidaria establecida con una determinación de roles específicos y una jerarquización de puestos en el interior de cada partido político. Si usáramos la definición de partidos políticos en sentido estricto llegaremos a la conclusión que en  el Perú no existe un sistema de partidos, por que no existen partidos políticos; esto pone en peligro nuestra concepción acerca de la democracia representativa y como en nuestros días resulta imposible hablar acerca de democracia sin referirnos a los partidos políticos (Zovatto, 2006); por tanto hemos decidido abordar la definición de partidos políticos en un sentido amplio y siguiendo también siguiendo la propuesta de Dieter Nohlen: “Un concepto para cada contexto”.

Nuestra débil democracia explica por su parte por qué nuestro sistema de partidos es en comparación con otros sistema de partidos uno de los más inestables de la región, en efecto nuestro sistema de partidos destaca por tener la más alta volatilidad electoral, baja identificación con los partidos, baja estabilidad del sistema de partidos y bajos niveles de legitimización de los procesos electorales. Lo que determina que la política sea manejada por actores con ineficiencia de liderazgo e improvisación. En donde los actores están más preocupados por el futuro y son más proclives a perseguir metas a corto plazo, aun cuando esto implique costos a largo plazo para ellos mismos o para el sistema de partidos en su conjunto. La incertidumbre sobre el futuro puede llevar a algunos actores políticos a trabajar para socavar o disolver el sistema democrático (Payne, 2006), como ocurrió en el Perú durante los años noventa, en donde tanto la izquierda y la derecha estuvieron de acuerdo con un orden diferente al que nos brinda la democracia.

Aun, cuando hemos reconocido la debilidad que afronta nuestro sistema de partidos, estamos convencidos de su extraordinaria importancia para todo sistema democrático, por esto es que su estudio termina siendo más importante que nunca para esta crisis coyuntural en la que viene caminando en conjunto el sistema de partidos. Otro punto que justifica la importancia de abordar este tema es que el sistema de partidos es  parte de uno de los elementos más sustanciales de nuestro sistema político; en donde, para Dieter Nohlen[3] termina siendo un elemento fundamental, junto con el sistema de gobierno y el sistema electoral y es que para este autor, el sistema de partidos juega asimismo el rol de una variable independiente y como tal es una variable de decisiva importancia en tres sentidos: en la opción, en el comportamiento y en los efectos de las instituciones políticas. Respecto a su carácter de variable dependiente, el sistema de partidos no solo es dependiente de factores institucionales; sino en la misma, o aun mayor medida de factores socioestructurales e históricos; por ser así, el sistema de partidos es el nexo entre historia y estructuras sociales, por un lado y lo institucional, por el otro lado.

Señalar también que en términos del número absoluto de publicaciones el crecimiento acerca de este tema ha sido espectacular. Y hay quienes consideran que la bibliografía existente sobre el tema es suficiente; entonces uno se pregunta ¿Qué podemos aportar? Y si sobre todo contamos por lo pronto con una corta experiencia. Sin embargo considero que una nueva mirada acerca de los partidos políticos y nuestro sistema de partidos resulta más pertinente que nunca, por razones que ya he explicado.

UN  BALANCE NECESARIO
Es necesario un balance acerca de cuales han sido las principales posturas en las que la literatura sobre sistema de partidos ha venido trabajando en el entendimiento del origen, dinamismo y crisis del sistema de partidos. Entra las principales formas de abordar este tema he podido ubicar las siguientes:

1) Variable estructural: Sinesio López (1995). En donde el peso principal de su explicación se da sobre un determinismo estructural e histórico, en donde los partidos carecieron de capacidad de afrontar la crisis económica y violencia política. 2) Variable institucional: Fernando Tuesta (1995). En donde pone énfasis en la debilidad y las vacíos que brinda las instituciones para su colapso, como lo son tanto el carácter presidencialista, que permite hipercentralizar el poder, un parlamento ineficaz que no proyectaba leyes adecuadas, favoreciendo al colapso del sistema de partidista. 3) Variable centrada en los actores: Nicolás Lynch (1999). Resalta la incapacidad de los actores para establecer consensos para afrontar la crisis económica y violencia política, sin embargo, considerar la crisis del sistema de partidos como una crisis de representación lo que determina su adscripción a la posición de Lipset y Rokkan. En lo general estas tres explicaciones rodean el determinismo que proponen las estructuras, que es propio de las explicaciones desde la Sociología, estos autores son quizá propuestas mas usadas a fin de explicar tanto el origen, dinamismo y crisis del sistema de partidos.

ANÁLISIS DEL CASO
Los partidos surgidos en la década de los años noventa y después son parte del cuestionamiento de los partidos en los años ochenta, una crisis de representación y una nueva forma de instaurar vínculos partidarios con el elector. Siguiendo a Herbert Kitschelt, identificamos que entre la relación partido-elector se establece por medio de tres tipos: ideológico–programático, personalista y clientelar. Donde el vínculo de tipo programático construye una relación más duradera y en donde se establecen vínculos más fuertes entre partido–elector, en donde lo que mueve al elector a las urnas a votar bajo este vinculo son propuestas (programa de gobierno) este tipo de vinculo termina siendo mas representativo que el vinculo establecido de tipo personalista y clientelar. Este vínculo ha sido parte del sistema de partidos en el Perú durante la década de los ochenta bajo los partidos de masas[4], por tanto la estabilidad del sistema de partido durante los años ochenta rodeo a los partidos de masas en donde se estableció el vínculo de tipo ideológico-programático. La década de los noventa parte entonces de un cambio de vínculos de tipo ideológico – programático hacia un vinculo personalista (durante las elecciones de 1990 entre Alberto Fujimori y Mario Vargas Llosa). Este vínculo personalista, pone énfasis en las características del candidato, este proceso es parte a su vez de la americanización de la política[5]. Bajo este tipo de establecer vínculos entre partido–elector, se configura el tipo de partidos catch-all, en donde la importancia rodea al candidato y no el programa. Este tipo partido es parte de la creciente mediatización observada en el desarrollo de las contiendas electorales, la mercadotecnia política, específicamente el uso de la publicidad política televisiva que ha terminado por imponerse en las contiendas electorales y se ajustan a las estrategias de campaña de los partidos políticos catch-all. Otro punto acerca de los partidos políticos de tipo catch-all que aparecen durante los años noventa que perduran hasta la actualidad. En donde la poca importancia a la función de representación de los partidos políticos logrando hacer que los partidos no sean portadores de reclamos de un sector e hiso un programa electoral que busque a todos (únicamente con fines electorales). Este tipo de vínculos en conjunto con este tipo de partidos señalados hizo una nueva concepción de democracia y de participación política, debilitando el nexo entre sociedad civil y estado por ello los electores pasaron a ser simplemente usuarios (elementos pasivos). Generando lo que la literatura acerca de este tema ha llamado “declive del sistema de partidos”. Finalmente el vínculo de tipo clientelar, consiste en los incentivos que brinda el partido a fin de lograr la movilización electoral, me refiero al clientelismo político. Sin embargo para poder establecer un vínculo de tipo clientelista existen cuatro requisitos a cumplir: 1) Recursos públicos o privados. 2) Aparato: operadores políticos u organización partidaria. 3) Sistema de Monitoreo. 4) Costos. Este tipo de vínculo por tanto a sido muy poco trabajado por los partidos políticos. Siguiendo a Herbert Kitschelt, podemos considerar el cambio (crisis) del sistema de partidos en el Perú como un cambio de vínculos y tipo de partidos. Desde el tipo de vinculo ideológico–programático (partido de masas) hacia el vinculo personalista (partido catch–all). Este cambio es parte del desenvolvimiento de las elites políticas.
Durante la década de los años ochenta las agrupaciones contaban con mayor capacidad de movilización social que durante la década siguiente se caracterización por amplios sectores sociales desmovilizados y despolitizados (Meléndez, 2007). Los partidos surgidos en la década de los años noventa y después en un ambiente de cuestionamiento a la política y los partidos, mostrarían un mucho menor nivel de institucionalización, lo que se expresaría en un mayor peso del líder máximo, una campaña electoral desordenada, candidatos antipartidarios, sin vínculos con la campaña nacional del partido, ausencia de perfiles programáticos, desarticulación entre la dirigencia nacional con los movimientos regionales y las organizaciones políticas locales (Tanaka, 2006) es desde los que considero como una nueva forma de hacer política en el Perú, surgida desde los años noventa pero que se explica desde los años ochenta. Por tanto el cambio del sistema de partidos, bajo  nuevos parámetros de dinamismo es un proceso que termina afectando la estabilidad del sistema de partidos. Cambios que ocurrieron en el transcurso de los años ochenta y en donde en 1992 terminaron colapsando el sistema de partidos, con el cierre del congreso haciendo que el poder legislativo termine siendo la secretaria del poder ejectuvio.
Charles Kenney[6], considera el colapso del sistema de partidos en el Perú como un proceso desde finales de los años ochenta hasta los primeros años de los noventa (1987-1995), identificando en tres etapas el proceso del colapso del sistema de partidos en el Perú. El siguiente cuadro Nro. 1 detalla algunos puntos que Charles Kenney aborda.


CUADRO I. PROCESO DEL COLAPSO DEL SISTEMA DE PARTIDOS PERUANO
Primera etapa (1987- 1989)
Esta primera etapa corresponde cuando los líderes de cada partido quienes tenían mayor probabilidad de llegar a la presidencia en 1990 empezaron a buscar  alternativas de partido. Por ejemplo tenemos un Mario Vargas Llosa que se aleja de Acción Popular para fundar el Movimiento Libertad.
Segunda etapa (1989- 1990)
Esta segunda etapa corresponde cuando los partidos tradicionales pierden las elecciones municipales. En donde inicia la impresión de cambios y sobre todo llamo la atención el outsider de Ricardo Belmont.
Tercera etapa (1992- 1995)
Finalmente significo el colapso del sistema de partidos peruano en donde en las elecciones generales de 1995 los partidos tradicionales fueron reducidos a 7% de votación presidencia y un 16% de votos para el congreso.
Fuente: Elaboración propia a partir de Charles Kenney 2004
De estas tres etapas del proceso del colapso del sistema de partidos encuentra en Alberto Fujimori el tsunami electoral (Salcedo, 1990) ¿Qué explica que Alberto Fujimori sea el beneficiario del colapso surgido desde los años ochenta? Julio Carrión[7] considera que el éxito electoral que alcanza Fujimori durante las elecciones de 1990 se debe por dos motivos centrales.

1) La izquierda fue perdiendo fuerza y cayendo de forma estrepitosa en la medida que iba siendo claro que la izquierda seria incapaz de presentar una candidatura única, jugando un rol importante durante las elecciones del noventa. Hecho que logro que los electores se encontraran indecisos o que votarían en blanco. 2) La desastrosa campaña electoral de Mario Vargas Llosa.

Las elecciones de 1990 fueron una incesante campaña individual, centrándose en la personalidad de los candidatos y en donde el electorado peruano se encontraba en insatisfacción con los resultados obtenidos por los partidos tradicionales. Una encuesta realizada por DATUM  (Caretas 30-4-1990 p.13) logra demostrar como el electorado peruano viene perfilándose para algunos cambios importantes después de la primera vuelta electoral durante las elecciones de 1990. DATUM pregunto ¿Qué es lo hizo que se decidiera por el candidato o el partido por el que ha votado? El 63% de los electores dieron preferencia a la persona del candidato y solo el 28% prefirió votar por el programa de gobierno.  Las elecciones de 1990 es por tanto el dilema entre el vinculo ideológico - programático contra el vinculo personalista. Siendo este ultimo quien termino prevaleciendo hasta las actuales elecciones generales 2011.
La década del noventa marco un declive en las capacidades de atracción del electorado por parte de este conjunto de partidos políticos, la crisis de estos dio paso al crecimiento de la fuerza electoral de nuevos movimientos políticos, en su mayoría auto-identificados como independientes. La volatilidad de las filiaciones y el crecimiento de nuevas organizaciones políticas, caracterización el sistema político en los últimos años. Las elecciones de 1990 representaron la volatilidad extrasistémica del sistema de partidos, lo que termino generando el colapso del sistema de partidos peruano.
¿Qué explica entonces el colapso del sistema de partidos peruano durante los años noventa? Crisis de liderazgo partidario, que se observa a partir de una inadecuada transferencia del liderazgo partidario al interior de los partidos políticos durante los procesos electorales en los que participa. Vamos a observar como una crisis alrededor del líder genera una crisis del partido político y cada crisis en los partidos políticos peruano generó en los años noventa el colapso de nuestro sistema de partidos. Esta peculiaridad que observamos se relaciona necesariamente con que los partidos políticos en el Perú se institucionalizan alrededor del desempeño del líder, por lo tanto si el liderazgo se termina o no se transfiera adecuadamente existe una alta posibilidad que el partido no desempeñe adecuadamente durante un proceso electoral general. Para observar el inadecuado o adecuado traslado de liderazgo partidario de un proceso a otro proceso electoral general usaremos el nivel el éxito electoral que obtiene un partido durante las elecciones generales.
El Partido Aprista Peruano (PAP), constituye el ejemplo del partido que se institucionaliza a partir del líder fundador y del hasta ahora dos veces presidente, Alan García Pérez. Esta afirmación se sustenta luego de observar que el éxito electoral que alcanza el partido es mayor durante las elecciones en donde participa como candidato del partido Víctor Raúl Haya de la Torre y Alan García Pérez. Son las elecciones de 1931, 1962 y 1963 donde el partido alcanza más del 30% de la preferencia electoral con Víctor Raúl Haya de la Torre como candidato del PAP. En las elecciones de 1980 en las que participa como candidato Armando Villanueva del Campo el PAP sufre una reducción en la preferencia electoral, se observa entonces una primera falla en la transferencia del liderazgo del partido después de la muerte de Víctor Raúl Haya de la Torre con Armando Villanueva del Campo. En las elecciones generales de 1985 el PAP logra desarrollar una transferencia adecuada del liderazgo con un 53% de la preferencia electoral. Esta transferencia y necesidad liderazgo en el PAP se observa después de la ausencia de Alan García Pérez como candidato en las elecciones generales de 1990, 1995 y 2000 en donde el PAP alcanza en promedio menos del 10% de la preferencia electoral entre 1990-2000. Tenemos entonces una inadecuada transferencia de liderazgo como candidato entre Alan García Pérez y los candidatos del PAP en las elecciones generales de 1990, 1995 y 2000. El éxito electoral en el PAP tuvo que esperar hasta la reaparición de Alan García Pérez como candidato en las elecciones generales del 2001 y 2006, en estas elecciones el PAP logra nuevamente superar más del 20% de la preferencia electoral.   


Fuente: Elaboración propia a partir de la ONPE.
Datos: No se considera las elecciones de 1939, el PAP no presento candidato propio en s elecciones por ser parte de la alianza que llevo a Manuel Prado como Presidente del Perú. Los resultado de 1945, son el resultado de la alianza Frente Democrático que llevó a José Luis Bustamante como Presidente del Perú.

Después de las elecciones generales de 1962, 1963 y 1980 donde Fernando Belaunde Terry participo como candidato de Acción Popular obteniendo entre un 32% y 45% de la preferencia electoral, el partido no ha logrado alcanzar una preferencia electoral significativa. Acción Popular constituye nuestro segundo caso de partido que se institucionaliza a partir del líder fundador. Y al no desarrollarse una transferencia del liderazgo de Fernando Belaunde Terry a otro líder, el partido termina colapsando durante los años noventa, los distintos candidatos no logran obtener una significativa preferencia electoral. Podemos decir que Acción Popular no cuenta con un Alan García que sustente el partido después de la muerte del líder fundador. Después de la elecciones generales de 1980 el partido ha participado con candidatos propios como Javier Alva Orlandini (elecciones de 1985), Raúl Diez Canseco (elecciones 1995) y Víctor García Belaúnde (elecciones 2000), en estas elecciones generales el partido no logró superar por encima del 1,6% de la preferencia electoral[8]

Fuente: Elaboración propia a partir de la ONPE.
Datos: No hemos considerado las elecciones de 1990 y 2006, en donde Acción Popular participa en una alianza electoral con otros partidos y por lo tanto no contó con un candidato propio. En 1990 formó parte del FREDEMO (AP, PPC y Libertad) y en el 2006, al Frente de Centro (AP, Somos Perú y la Coordinadora Nacional de Independiente). 
Partido Popular Cristiano (PPC) durante los años ochenta fue un actor importante en el sistema político, sin embargo, perdió este nivel de relevancia durante los años noventa. Durante los años noventa el PPC no presento candidato a elecciones generales, sin embargo debemos señalar que aunque el partido pudo alcanzar niveles de votación alto después del traslado de liderazgo entre Luis Bedoya Reyes hacia Lourdes Flores Nano, este traslado no se expreso en ningún éxito electoral total en ninguna de las elecciones generales en las que participo. 
Fuente: Elaboración propia a partir de la ONPE.
Datos: En las elecciones de 1985 el PPC y MBH conformaron Convergencia Democrática. En 1990 los resultados son del FREDEMO (PPC, AP, Libertad). En el 2001 y el 2006 conformó Unidad Nacional (PPC, Solidaridad Nacional, Renovación y Cambio Electoral). En el 2011, los resultados son de Alianza por el Gran Cambio (PPC, Partido Humanista Peruano, Restauración Nacional y Alianza para el Progreso).
Es así como hemos revisado las principales fuerzas partidarias durante los años ochenta, que colapsaron en niveles de votación en las elecciones durante los años noventa, en donde la ineficacia de los líderes partidarios genero el ascenso de los independientes en las elecciones generales de los años noventa. Sin embargo después de la caída del régimen fujimorista, en las elecciones de 2001 las principales fuerzas partidarias tradicionales reprimidas en los años noventa parecieron renacer y con ellos surgió la idea del renacimiento del sistema de partidos (Charles Kenney, 2004). Sin embargo, hoy en día nuestras instituciones parecen no haber dejado la década los noventa y sobre todo nuestros actores siguen con los mismo errores que llevaron al colapso del sistema de partidos durante los años noventa. Por lo pronto en la actualidad seguimos con actores cada vez más improvisados, desprovistos de todo programa a largo plazo, que no hace más que alejarnos de una institucionalización de nuestro sistema de partidos. Nuestra debilidad de nuestro sistema de partidos es parte de la debilidad de nuestro sistema de democracia. Por esto es que una recuperación necesaria de nuestro sistema de partidos debe de partir primero por reensamblar nuestras instituciones democráticas. 
Busquemos analizar ahora nuestro aun sistema de partidos planteándonos la siguiente pregunta ¿Qué explica que en la actualidad aun persista la crisis del sistema de partidos? Deficiencias estatales y la competencia interpartidista (Mainwaring, 2009). La deficiencia estatal[9] tiene hoy en día repercusión directa en el ciudadano acerca de la confianza en los partidos políticos por tanto sobre nuestro sistema de partidos. Son las deficiencias estatales que durante época no electoral legitimiza o deslegitimiza a un sistema de partidos y durante periodos electorales son las competencias interpartidista que legitimiza o deslegitimiza aun sistema de partidos. El mal desempeño estatal ha afectado de manera negativa las evaluaciones de los ciudadanos acerca de los partidos políticos y otras instituciones. Y es que cuando las políticas que brinda el estado no son capases de resolver los problemas dominantes, los ciudadanos suelen desencantarse con los partidos políticos. Los ciudadanos esperan que sus representantes elegidos busquen lograr resolver estos problemas o al menos que tomen medidas encaminadas a solucionarlas. Por ejemplo la corrupción que rodea a nuestras instituciones estatales deslegitimiza en mucho  a nuestros partidos políticos y con ello a nuestro sistema de partidos. 
La segunda de estas: la competencia interpartidista, tiene un vinculación directa durante el desarrollo de los procesos electorales en donde para ganar las elecciones los partidos políticos buscan: 1) Hacer quedar mal a las políticas que brindo el estado. 2) Atacar a los partidos que compiten en las elecciones. Ya que una de las formas para que un partido nuevo incursione en el mercado electoral es afirmar que todos los partidos existentes vienen interpretando de forma equivocada el problema y por lo tanto han fracasado, esto permite que sean los partidos políticos que entre ellos mismos generen negatividad acerca de nuestros sistema de partidos.
En ambos puntos son los medios de comunicación quienes brindan el espacio para hacer pública como es que entre los partidos políticos deslegitimizan nuestro sistema de partidos durante los procesos electorales. Este negatividad que oferta los medios de comunicación y en donde son los partidos políticos en competencia electoral quienes en conjunto construyen este mensaje  de negatividad acerca de nuestras instituciones tanto de nuestro sistema de partidos como de nuestro sistema democrático es lo que considero explica que aun persista nuestra crisis de nuestro sistema de partidos. El comportamiento egoísta de los partidos políticos que compiten entre si, son parte de la racionalización de la competencia electoral en donde uno gana a expensas de que otro pierde.
En consecuencia nuestro sistema de partidos cuenta con una representación mutilada es decir es escaso o nulo. Parte de este problema es que nuestras instituciones como el sistema electoral, ley de partidos políticos y entre otros más, hacen que proliferen cada vez más partidos políticos sin una verdadera vida partidaria permitiendo así que los partidos políticos no lleguen a trascender los procesos electorales. Ante esto el congreso debe reaccionar a fin de solucionar estos problemas institucionales que no hacen más que debilitar lo que por si ya esta muy debilitado (nuestro sistema de partidos). Y es que en el Perú la norma esta hecha para que exista más y no mejores partidos políticos. Nada puede ser más perjudicial para una democracia, que un sistema de partidos fragmentado y en donde los actores no buscan crear puentes a fin de crear un sistema de partidos institucionalizado: En donde exista una baja volatilidad electoral, raíces estables en la sociedad, ciudadanos interesados con respeto a los procesos electorales y partidos políticos con una vida partidaria establecida  que  permite a los partidos políticos a perdurar después de los procesos electorales (Mainwaring, 1999).



[1]Estudiante de la Escuela de Ciencia Política de la Universidad Nacional Federico Villarreal.
[2]Mainwaring, Scott y Timothy Scully. 1996. “Introducción”. En: Scott Mainwaring y Timothy Scully (eds.), La construcción de instituciones democráticas. Sistema de partidos en América Latina. Santiago, CIEPLAN.
[3]Nohlen, Dieter. 2007. “La trilogía: sistema de gobierno, sistema electoral y sistema de partidos”. En: Dieter Nohlen. Instituciones políticas en su contexto. Las virtudes del método comparativo. Santa Fe, Rubinzal-Culzoni.
[4] Son definidos como los mediadores entre la sociedad civil y el estado, el cual pretenden controlar con la colocación de representantes. Su capacidad de movilización estratégica es parte del programa coherente y lógicamente necesario. (Richard Katz y Peter Mair, 1995)
[5] Fenómeno que se caracteriza por la personificación de la política, la preeminencia del candidato sobre el partido.
[6]Kenny, Charles. 2004. “Muerte y renacimiento de un sistema de partidos, Perú 1978-2001”. En: Elecciones, Nº 4, p. 237-291.
[7]Carrión, Julio. “La opinión publica bajo el primer Fujimori: ¿De identidades a intereses?”. En: Fernando Tuesta Soldevilla (edit.), Los enigmas del poder. Fujimori 1990-1996. Lima, Fundación Friedrich Ebert.
[8] No hemos considerado las elecciones de 1990 y 2006, en donde Acción Popular participa en una alianza electoral con otros partidos y por lo tanto no contó con un candidato propio. En 1990 formó parte del FREDEMO (AP, PPC y Libertad) y en el 2006, al Frente de Centro (AP, Somos Perú y la Coordinadora Nacional de Independiente).  
[9]Las deficiencias estatales implican que el estado es incapaz de proporcionar a los ciudadanos un conjunto importante de bienes públicos (Mainwaring, 2009 )

4 comentarios:

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  3. Amigo es muy bueno tu análisis de los partidos políticos y el sistema de partido en el Perú,tomas muy buenos autores para explicar el colapso del sistema,además haces uso de tablas estadísticas para saber el porcentaje de tres de los partidos que conformaron el sistema y hablas de la falta de institucionalización del sistema de partidos,pero pienso que te falto explicar la evolución de nuestro sistema de partidos hasta el que tenemos hasta el momento :altamente fragmentado,tiende a la proliferación(entrada y salida de los partidos un elección tras otra, poca sobrevivencia de ellos y oposiciones irresponsables.

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  4. Busquemos analizar ahora nuestro aun sistema de partidos planteándonos la siguiente pregunta ¿Qué explica que en la actualidad aun persista la crisis del sistema de partidos? Deficiencias estatales y la competencia interpartidista (Mainwaring, 2009). La deficiencia estatal tiene hoy en día repercusión directa en el ciudadano acerca de la confianza en los partidos políticos por tanto sobre nuestro sistema de partidos. Son las deficiencias estatales que durante época no electoral legitimiza o deslegitimiza a un sistema de partidos y durante periodos electorales son las competencias interpartidista que legitimiza o deslegitimiza aun sistema de partidos. El mal desempeño estatal ha afectado de manera negativa las evaluaciones de los ciudadanos acerca de los partidos políticos y otras instituciones. Finalmente gracias Maycol, saludos.

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