ESTABILIDAD, CAMBIO Y
CRISIS DEL SISTEMA DE PARTIDOS EN EL PERÚ
Diego Florez
diegoflorezcama@ceicp
¿Son importantes los partidos políticos? ¿Es posible una democracia representativa sin partidos políticos? Los partidos políticos son indispensables para el sistema democrático. Para la democracia moderna el sistema de partidos constituye el centro de su funcionamiento. En donde la democracia representativa queda, de esta manera, definida como una democracia de partidos (Zovatto, 2006). Por tanto nuestro contexto nos obliga a adoptar una definición de partidos en sentido amplio como: Cualquier grupo político que se presenta a elecciones y es capaz, por medio de las elecciones de colocar a representantes para cargos públicos (Sartori, 1976). Siguiendo a Mainwaring y Scully quien sigue la versión de Sartori de partido político pero que le asigna una enmienda a esta definición otorgando como partidos aquellos quequisieranpresentar candidatos a las elecciones pero que no pudieran lograrlo. Estas definiciones nos permiten contemplar a los partidos políticos como verdaderas maquinas electorales, que se articulan bajo las elecciones a fin de buscar colocar representantes a cargos públicos. Sin embargo si decidiésemos abordar la definición de partidos desde un sentido estricto, estamos obligados a buscar en los partidos políticos lo siguiente: 1) Una ideología que busque articular a sus militantes. 2) Un programa de gobierno representativo. 3) Una estructura partidaria establecida con una determinación de roles específicos y una jerarquización de puestos en el interior de cada partido político. Si usáramos la definición de partidos políticos en sentido estricto llegaremos a la conclusión que en el Perú no existe un sistema de partidos, por que no existen partidos políticos; esto pone en peligro nuestra concepción acerca de la democracia representativa y como en nuestros días resulta imposible hablar acerca de democracia sin referirnos a los partidos políticos (Zovatto, 2006); por tanto hemos decidido abordar la definición de partidos políticos en un sentido amplio y siguiendo también siguiendo la propuesta de Dieter Nohlen: “Un concepto para cada contexto”.
Nuestra débil democracia explica por su
parte por qué nuestro sistema de partidos es en comparación con otros sistema
de partidos uno de los más inestables de la región, en efecto nuestro sistema
de partidos destaca por tener la más alta volatilidad electoral, baja
identificación con los partidos, baja estabilidad del sistema de partidos y
bajos niveles de legitimización de los procesos electorales. Lo que determina
que la política sea manejada por actores con ineficiencia de liderazgo e
improvisación. En donde los actores están más preocupados por el futuro y son
más proclives a perseguir metas a corto plazo, aun cuando esto implique costos
a largo plazo para ellos mismos o para el sistema de partidos en su conjunto.
La incertidumbre sobre el futuro puede llevar a algunos actores políticos a
trabajar para socavar o disolver el sistema democrático (Payne, 2006), como
ocurrió en el Perú durante los años noventa, en donde tanto la izquierda y la
derecha estuvieron de acuerdo con un orden diferente al que nos brinda la
democracia.
Aun, cuando hemos reconocido la
debilidad que afronta nuestro sistema de partidos, estamos convencidos de su
extraordinaria importancia para todo sistema democrático, por esto es que su
estudio termina siendo más importante que nunca para esta crisis coyuntural en
la que viene caminando en conjunto el sistema de partidos. Otro punto que
justifica la importancia de abordar este tema es que el sistema de partidos
es parte de uno de los elementos más
sustanciales de nuestro sistema político; en donde, para Dieter Nohlen
termina siendo un elemento fundamental, junto con el sistema de gobierno y el
sistema electoral y es que para este autor, el sistema de partidos juega
asimismo el rol de una variable independiente y como tal es una variable de
decisiva importancia en tres sentidos: en la opción, en el comportamiento y en
los efectos de las instituciones políticas. Respecto a su carácter de variable
dependiente, el sistema de partidos no solo es dependiente de factores
institucionales; sino en la misma, o aun mayor medida de factores
socioestructurales e históricos; por ser así, el sistema de partidos es el nexo
entre historia y estructuras sociales, por un lado y lo institucional, por el
otro lado.
Señalar también que en términos del
número absoluto de publicaciones el crecimiento acerca de este tema ha sido
espectacular. Y hay quienes consideran que la bibliografía existente sobre el
tema es suficiente; entonces uno se pregunta ¿Qué podemos aportar? Y si sobre
todo contamos por lo pronto con una corta experiencia. Sin embargo considero
que una nueva mirada acerca de los partidos políticos y nuestro sistema de
partidos resulta más pertinente que nunca, por razones que ya he explicado.
UN BALANCE NECESARIO
Es necesario un balance acerca de cuales
han sido las principales posturas en las que la literatura sobre sistema de
partidos ha venido trabajando en el entendimiento del origen, dinamismo y
crisis del sistema de partidos. Entra las principales formas de abordar este
tema he podido ubicar las siguientes:
1) Variable estructural: Sinesio López (1995). En donde el peso
principal de su explicación se da sobre un determinismo estructural e
histórico, en donde los partidos carecieron de capacidad de afrontar la crisis
económica y violencia política. 2) Variable institucional:
Fernando Tuesta (1995). En donde pone énfasis en la debilidad y las vacíos que
brinda las instituciones para su colapso, como lo son tanto el carácter
presidencialista, que permite hipercentralizar el poder, un parlamento ineficaz
que no proyectaba leyes adecuadas, favoreciendo al colapso del sistema de
partidista. 3) Variable centrada en los actores: Nicolás Lynch (1999).
Resalta la incapacidad de los actores para establecer consensos para afrontar
la crisis económica y violencia política, sin embargo, considerar la crisis del
sistema de partidos como una crisis de representación lo que determina su
adscripción a la posición de Lipset y Rokkan. En lo general estas tres
explicaciones rodean el determinismo que proponen las estructuras, que es
propio de las explicaciones desde la Sociología, estos autores son quizá propuestas
mas usadas a fin de explicar tanto el origen, dinamismo y crisis del sistema de
partidos.
Los partidos surgidos
en la década de los años noventa y después son parte del cuestionamiento de los
partidos en los años ochenta, una crisis de representación y una nueva forma de
instaurar vínculos partidarios con el elector. Siguiendo a Herbert Kitschelt,
identificamos que entre la relación partido-elector se establece por medio de
tres tipos: ideológico–programático, personalista y clientelar. Donde el
vínculo de tipo programático construye una relación más duradera y en donde se
establecen vínculos más fuertes entre partido–elector, en donde lo que mueve al
elector a las urnas a votar bajo este vinculo son propuestas (programa de
gobierno) este tipo de vinculo termina siendo mas representativo que el vinculo
establecido de tipo personalista y clientelar. Este vínculo ha sido parte del
sistema de partidos en el Perú durante la década de los ochenta bajo los
partidos de masas,
por tanto la estabilidad del sistema de partido durante los años ochenta rodeo
a los partidos de masas en donde se estableció el vínculo de tipo
ideológico-programático. La década de los noventa parte entonces de un cambio
de vínculos de tipo ideológico – programático hacia un vinculo personalista
(durante las elecciones de 1990 entre Alberto Fujimori y Mario Vargas Llosa).
Este vínculo personalista, pone énfasis en las características del candidato,
este proceso es parte a su vez de la americanización de la política. Bajo
este tipo de establecer vínculos entre partido–elector, se configura el tipo de
partidos catch-all, en donde la importancia rodea al candidato y no el
programa. Este tipo partido es parte de la creciente mediatización observada en
el desarrollo de las contiendas electorales, la mercadotecnia política,
específicamente el uso de la publicidad política televisiva que ha terminado
por imponerse en las contiendas electorales y se ajustan a las estrategias de
campaña de los partidos políticos catch-all. Otro punto acerca de los partidos
políticos de tipo catch-all que aparecen durante los años noventa que perduran
hasta la actualidad. En donde la poca importancia a la función de
representación de los partidos políticos logrando hacer que los partidos no sean
portadores de reclamos de un sector e hiso un programa electoral que busque a
todos (únicamente con fines electorales). Este tipo de vínculos en conjunto con
este tipo de partidos señalados hizo una nueva concepción de democracia y de
participación política, debilitando el nexo entre sociedad civil y estado por
ello los electores pasaron a ser simplemente usuarios (elementos pasivos).
Generando lo que la literatura acerca de este tema ha llamado “declive del
sistema de partidos”. Finalmente el vínculo de tipo clientelar, consiste en los
incentivos que brinda el partido a fin de lograr la movilización electoral, me
refiero al clientelismo político. Sin embargo para poder establecer un vínculo
de tipo clientelista existen cuatro requisitos a cumplir: 1) Recursos públicos
o privados. 2) Aparato: operadores políticos u organización partidaria. 3)
Sistema de Monitoreo. 4) Costos. Este tipo de vínculo por tanto a sido muy poco
trabajado por los partidos políticos. Siguiendo a Herbert Kitschelt, podemos
considerar el cambio (crisis) del sistema de partidos en el Perú como un cambio
de vínculos y tipo de partidos. Desde el tipo de vinculo
ideológico–programático (partido de masas) hacia el vinculo personalista
(partido catch–all). Este cambio es parte del desenvolvimiento de las elites
políticas.
Durante la década de
los años ochenta las agrupaciones contaban con mayor capacidad de movilización
social que durante la década siguiente se caracterización por amplios sectores
sociales desmovilizados y despolitizados (Meléndez, 2007). Los partidos
surgidos en la década de los años noventa y después en un ambiente de
cuestionamiento a la política y los partidos, mostrarían un mucho menor nivel
de institucionalización, lo que se expresaría en un mayor peso del líder
máximo, una campaña electoral desordenada, candidatos antipartidarios, sin
vínculos con la campaña nacional del partido, ausencia de perfiles
programáticos, desarticulación entre la dirigencia nacional con los movimientos
regionales y las organizaciones políticas locales (Tanaka, 2006) es desde los
que considero como una nueva forma de hacer política en el Perú, surgida desde
los años noventa pero que se explica desde los años ochenta. Por tanto el
cambio del sistema de partidos, bajo
nuevos parámetros de dinamismo es un proceso que termina
afectando la estabilidad del sistema de partidos. Cambios que ocurrieron en el
transcurso de los años ochenta y en donde en 1992 terminaron colapsando el
sistema de partidos, con el cierre del congreso haciendo que el poder legislativo
termine siendo la secretaria del poder ejectuvio.
Charles Kenney,
considera el colapso del sistema de partidos en el Perú como un proceso desde
finales de los años ochenta hasta los primeros años de los noventa (1987-1995),
identificando en tres etapas el proceso del colapso del sistema de partidos en
el Perú. El siguiente cuadro Nro. 1 detalla algunos puntos que Charles Kenney
aborda.
CUADRO I.
PROCESO DEL COLAPSO DEL SISTEMA DE PARTIDOS PERUANO
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Primera
etapa (1987- 1989)
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Esta primera etapa corresponde
cuando los líderes de cada partido quienes tenían mayor probabilidad de
llegar a la presidencia en 1990 empezaron a buscar alternativas de partido. Por ejemplo
tenemos un Mario Vargas Llosa que se aleja de Acción Popular para fundar el
Movimiento Libertad.
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Segunda
etapa (1989- 1990)
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Esta segunda etapa corresponde
cuando los partidos tradicionales pierden las elecciones municipales. En
donde inicia la impresión de cambios y sobre todo llamo la atención el
outsider de Ricardo Belmont.
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Tercera
etapa (1992- 1995)
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Finalmente significo el colapso
del sistema de partidos peruano en donde en las elecciones generales de 1995
los partidos tradicionales fueron reducidos a 7% de votación presidencia y un
16% de votos para el congreso.
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Fuente: Elaboración propia a partir de
Charles Kenney 2004
De estas tres etapas del proceso del
colapso del sistema de partidos encuentra en Alberto Fujimori el tsunami
electoral (Salcedo, 1990) ¿Qué explica que Alberto Fujimori sea el beneficiario
del colapso surgido desde los años ochenta? Julio Carrión
considera que el éxito electoral que alcanza Fujimori durante las elecciones de
1990 se debe por dos motivos centrales.
1) La izquierda fue perdiendo fuerza y
cayendo de forma estrepitosa en la medida que iba siendo claro que la izquierda
seria incapaz de presentar una candidatura única, jugando un rol importante
durante las elecciones del noventa. Hecho que logro que los electores se
encontraran indecisos o que votarían en blanco. 2) La desastrosa campaña
electoral de Mario Vargas Llosa.
Las elecciones de 1990 fueron una
incesante campaña individual, centrándose en la personalidad de los candidatos
y en donde el electorado peruano se encontraba en insatisfacción con los
resultados obtenidos por los partidos tradicionales. Una encuesta realizada por
DATUM (Caretas 30-4-1990 p.13) logra
demostrar como el electorado peruano viene perfilándose para algunos cambios
importantes después de la primera vuelta electoral durante las elecciones de 1990.
DATUM pregunto ¿Qué es lo hizo que se decidiera por el candidato o el partido
por el que ha votado? El 63% de los electores dieron preferencia a la persona
del candidato y solo el 28% prefirió votar por el programa de gobierno. Las elecciones de 1990 es por tanto el dilema
entre el vinculo ideológico - programático contra el vinculo personalista.
Siendo este ultimo quien termino prevaleciendo hasta las actuales elecciones
generales 2011.
La década del noventa
marco un declive en las capacidades de atracción del electorado por parte de
este conjunto de partidos políticos, la crisis de estos dio paso al crecimiento
de la fuerza electoral de nuevos movimientos políticos, en su mayoría
auto-identificados como independientes. La volatilidad de las filiaciones y el
crecimiento de nuevas organizaciones políticas, caracterización el sistema
político en los últimos años. Las elecciones de 1990 representaron la
volatilidad extrasistémica del sistema de partidos, lo que termino generando el
colapso del sistema de partidos peruano.
¿Qué explica entonces
el colapso del sistema de partidos peruano durante los años noventa? Crisis
de liderazgo partidario, que se observa a partir de una inadecuada transferencia del liderazgo
partidario al interior de los partidos políticos durante los procesos
electorales en los que participa. Vamos a observar como una crisis
alrededor del líder genera una crisis del partido político y cada crisis en los
partidos políticos peruano generó en los años noventa el colapso de nuestro
sistema de partidos. Esta peculiaridad que observamos se relaciona
necesariamente con que los partidos políticos en el Perú se institucionalizan
alrededor del desempeño del líder, por lo tanto si el liderazgo se termina o no
se transfiera adecuadamente existe una alta posibilidad que el partido no desempeñe
adecuadamente durante un proceso electoral general. Para observar el inadecuado
o adecuado traslado de liderazgo partidario de un proceso a otro proceso
electoral general usaremos el nivel el éxito electoral que obtiene un partido
durante las elecciones generales.
El Partido Aprista
Peruano (PAP), constituye el ejemplo del partido que se institucionaliza a
partir del líder fundador y del hasta ahora dos veces presidente, Alan García Pérez.
Esta afirmación se sustenta luego de observar que el éxito electoral que
alcanza el partido es mayor durante las elecciones en donde participa como
candidato del partido Víctor Raúl Haya de
la Torre y Alan García Pérez. Son las elecciones de 1931, 1962 y
1963 donde el partido alcanza más del 30% de la preferencia electoral con Víctor Raúl Haya de la Torre como candidato del PAP. En las elecciones
de 1980 en las que participa como candidato Armando Villanueva del Campo el PAP
sufre una reducción en la preferencia electoral, se observa entonces una
primera falla en la transferencia del liderazgo del partido después de la
muerte de Víctor
Raúl Haya de la Torre con Armando
Villanueva del Campo. En las elecciones generales de 1985 el PAP logra
desarrollar una transferencia adecuada del liderazgo con un 53% de la
preferencia electoral. Esta transferencia y necesidad liderazgo en el PAP se
observa después de la ausencia de Alan García Pérez como candidato en las
elecciones generales de 1990, 1995 y 2000 en donde el PAP alcanza en promedio
menos del 10% de la preferencia electoral entre 1990-2000. Tenemos entonces una
inadecuada transferencia de liderazgo como candidato entre Alan García Pérez y
los candidatos del PAP en las elecciones generales de 1990, 1995 y 2000. El
éxito electoral en el PAP tuvo que esperar hasta la reaparición de Alan García
Pérez como candidato en las elecciones generales del 2001 y 2006, en estas
elecciones el PAP logra nuevamente superar más del 20% de la preferencia
electoral.

Fuente:
Elaboración propia a partir de la ONPE.
Datos:
No se considera las elecciones de 1939, el PAP no presento candidato propio en s
elecciones por ser parte de la alianza que llevo a Manuel Prado como Presidente
del Perú. Los resultado de 1945, son el resultado de la alianza Frente Democrático
que llevó a José Luis Bustamante como Presidente del Perú.
Después de las elecciones generales de 1962,
1963 y 1980 donde Fernando Belaunde Terry participo como candidato de Acción
Popular obteniendo entre un 32% y 45% de la preferencia electoral, el partido no
ha logrado alcanzar una preferencia electoral significativa. Acción Popular
constituye nuestro segundo caso de partido que se institucionaliza a partir del
líder fundador. Y al no desarrollarse una transferencia del liderazgo de
Fernando Belaunde Terry a otro líder, el partido termina colapsando durante los
años noventa, los distintos candidatos no logran obtener una significativa
preferencia electoral. Podemos decir que Acción Popular no cuenta con un Alan
García que sustente el partido después de la muerte del líder fundador. Después
de la elecciones generales de 1980 el partido ha participado con candidatos
propios como Javier Alva Orlandini (elecciones de 1985), Raúl Diez Canseco
(elecciones 1995) y Víctor García Belaúnde (elecciones 2000), en
estas elecciones generales el partido no logró superar por encima del 1,6% de
la preferencia electoral.
Fuente:
Elaboración propia a partir de la ONPE.
Datos:
No hemos considerado las elecciones de 1990 y 2006, en donde Acción Popular participa
en una alianza electoral con otros partidos y por lo tanto no contó con un
candidato propio. En 1990 formó parte del FREDEMO (AP, PPC y Libertad) y en el
2006, al Frente de Centro (AP, Somos Perú y la Coordinadora Nacional de
Independiente).
Partido Popular
Cristiano (PPC) durante los años ochenta fue un actor importante en el sistema
político, sin embargo, perdió este nivel de relevancia durante los años
noventa. Durante los años noventa el PPC no presento candidato a elecciones
generales, sin embargo debemos señalar que aunque el partido pudo alcanzar
niveles de votación alto después del traslado de liderazgo entre Luis Bedoya
Reyes hacia Lourdes Flores Nano, este traslado no se expreso en ningún éxito
electoral total en ninguna de las elecciones generales en las que participo.
Fuente:
Elaboración propia a partir de la ONPE.
Datos:
En las elecciones de 1985 el PPC y MBH conformaron Convergencia Democrática. En
1990 los resultados son del FREDEMO (PPC, AP, Libertad). En el 2001 y el 2006 conformó
Unidad Nacional (PPC, Solidaridad Nacional, Renovación y Cambio Electoral). En el
2011, los resultados son de Alianza por el Gran Cambio (PPC, Partido Humanista Peruano,
Restauración Nacional y Alianza para el Progreso).
Es así como hemos
revisado las principales fuerzas partidarias durante los años ochenta, que
colapsaron en niveles de votación en las elecciones durante los años noventa,
en donde la ineficacia de los líderes partidarios genero el ascenso de los
independientes en las elecciones generales de los años noventa. Sin embargo
después de la caída del régimen fujimorista, en las elecciones de 2001 las
principales fuerzas partidarias tradicionales reprimidas en los años noventa
parecieron renacer y con ellos surgió la idea del renacimiento del sistema de
partidos (Charles Kenney,
2004). Sin embargo, hoy en día nuestras instituciones parecen no haber dejado
la década los noventa y sobre todo nuestros actores siguen con los mismo
errores que llevaron al colapso del sistema de partidos durante los años
noventa. Por lo pronto en la actualidad seguimos con actores cada vez más
improvisados, desprovistos de todo programa a largo plazo, que no hace más que
alejarnos de una institucionalización de nuestro sistema de partidos. Nuestra
debilidad de nuestro sistema de partidos es parte de la debilidad de nuestro
sistema de democracia. Por esto es que una recuperación necesaria de nuestro
sistema de partidos debe de partir primero por reensamblar nuestras
instituciones democráticas.
Busquemos analizar
ahora nuestro aun sistema de partidos planteándonos la siguiente pregunta ¿Qué
explica que en la actualidad aun persista la crisis del sistema de partidos? Deficiencias estatales y la competencia
interpartidista (Mainwaring, 2009). La deficiencia estatal
tiene hoy en día repercusión directa en el ciudadano acerca de la confianza en
los partidos políticos por tanto sobre nuestro sistema de partidos. Son las deficiencias
estatales que durante época no electoral legitimiza o deslegitimiza a un
sistema de partidos y durante periodos electorales son las competencias
interpartidista que legitimiza o deslegitimiza aun sistema de partidos. El mal
desempeño estatal ha afectado de manera negativa las evaluaciones de los
ciudadanos acerca de los partidos políticos y otras instituciones. Y es que
cuando las políticas que brinda el estado no son capases de resolver los
problemas dominantes, los ciudadanos suelen desencantarse con los partidos
políticos. Los ciudadanos esperan que sus representantes elegidos busquen
lograr resolver estos problemas o al menos que tomen medidas encaminadas a
solucionarlas. Por ejemplo la corrupción que rodea a nuestras instituciones
estatales deslegitimiza en mucho a
nuestros partidos políticos y con ello a nuestro sistema de partidos.
La segunda de estas: la competencia interpartidista, tiene un
vinculación directa durante el desarrollo de los procesos electorales en donde
para ganar las elecciones los partidos políticos buscan: 1) Hacer quedar mal a
las políticas que brindo el estado. 2) Atacar a los partidos que compiten en
las elecciones. Ya que una de las formas para que un partido nuevo incursione
en el mercado electoral es afirmar que todos los partidos existentes vienen
interpretando de forma equivocada el problema y por lo tanto han fracasado,
esto permite que sean los partidos políticos que entre ellos mismos generen
negatividad acerca de nuestros sistema de partidos.
En ambos puntos son
los medios de comunicación quienes brindan el espacio para hacer pública como
es que entre los partidos políticos deslegitimizan nuestro sistema de partidos
durante los procesos electorales. Este negatividad que oferta los medios de
comunicación y en donde son los partidos políticos en competencia electoral
quienes en conjunto construyen este mensaje
de negatividad acerca de nuestras instituciones tanto de nuestro sistema
de partidos como de nuestro sistema democrático es lo que considero explica que
aun persista nuestra crisis de nuestro sistema de partidos. El comportamiento
egoísta de los partidos políticos que compiten entre si, son parte de la
racionalización de la competencia electoral en donde uno gana a expensas de que
otro pierde.
En consecuencia nuestro
sistema de partidos cuenta con una representación mutilada es decir es escaso o
nulo. Parte de este problema es que nuestras instituciones como el sistema
electoral, ley de partidos políticos y entre otros más, hacen que proliferen
cada vez más partidos políticos sin una verdadera vida partidaria permitiendo
así que los partidos políticos no lleguen a trascender los procesos
electorales. Ante esto el congreso debe reaccionar a fin de solucionar estos
problemas institucionales que no hacen más que debilitar lo que por si ya esta
muy debilitado (nuestro sistema de partidos). Y es que en el Perú la norma esta
hecha para que exista más y no mejores partidos políticos. Nada puede ser más
perjudicial para una democracia, que un sistema de partidos fragmentado y en
donde los actores no buscan crear puentes a fin de crear un sistema de partidos
institucionalizado: En donde exista una baja volatilidad electoral, raíces
estables en la sociedad, ciudadanos interesados con respeto a los procesos
electorales y partidos políticos con una vida partidaria establecida que
permite a los partidos políticos a perdurar después de los procesos
electorales (Mainwaring, 1999).
Mainwaring, Scott y Timothy Scully. 1996.
“Introducción”. En: Scott Mainwaring y Timothy Scully (eds.), La construcción
de instituciones democráticas. Sistema de partidos en América Latina. Santiago,
CIEPLAN.
Kenny,
Charles. 2004. “Muerte y renacimiento de un sistema de partidos, Perú
1978-2001”. En: Elecciones, Nº 4, p. 237-291.
Carrión, Julio. “La opinión publica bajo el
primer Fujimori: ¿De identidades a intereses?”. En: Fernando Tuesta Soldevilla
(edit.), Los enigmas del poder. Fujimori 1990-1996. Lima, Fundación Friedrich
Ebert.
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ResponderEliminarAmigo es muy bueno tu análisis de los partidos políticos y el sistema de partido en el Perú,tomas muy buenos autores para explicar el colapso del sistema,además haces uso de tablas estadísticas para saber el porcentaje de tres de los partidos que conformaron el sistema y hablas de la falta de institucionalización del sistema de partidos,pero pienso que te falto explicar la evolución de nuestro sistema de partidos hasta el que tenemos hasta el momento :altamente fragmentado,tiende a la proliferación(entrada y salida de los partidos un elección tras otra, poca sobrevivencia de ellos y oposiciones irresponsables.
ResponderEliminarBusquemos analizar ahora nuestro aun sistema de partidos planteándonos la siguiente pregunta ¿Qué explica que en la actualidad aun persista la crisis del sistema de partidos? Deficiencias estatales y la competencia interpartidista (Mainwaring, 2009). La deficiencia estatal tiene hoy en día repercusión directa en el ciudadano acerca de la confianza en los partidos políticos por tanto sobre nuestro sistema de partidos. Son las deficiencias estatales que durante época no electoral legitimiza o deslegitimiza a un sistema de partidos y durante periodos electorales son las competencias interpartidista que legitimiza o deslegitimiza aun sistema de partidos. El mal desempeño estatal ha afectado de manera negativa las evaluaciones de los ciudadanos acerca de los partidos políticos y otras instituciones. Finalmente gracias Maycol, saludos.
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